MONEDERO DOBLE CREMALLERA ICELAND

MONEDERO DOBLE CREMALLERA ICELAND

15,95

Hay básicos que nunca fallan, ¡como este monedero doble cremallera de Anekke Iceland! Este modelo es perfecto por su tamaño, ya que es apto para bolsos de muchos tamaños. Su diseño combina la parte frontal y trasera con dos estampados diferentes de la colección, inspirados en el viaje de Anekke a Islandia. Cuenta con infinidad de detalles que lo hacen especial, como cuentas, bordados o un tirador customizado. Tiene dos compartimentos: el superior (principal) al que se accede mediante cremallera, más uno frontal, ambos forrados con un original tejido estampado con motivos de la colección.

  • Tipo de cierre: Cremallera
  • Bolsillos: 1 Bolsillo Delantero
  • Tipo de asa: No tiene
  • Medidas (Largo x Alto x Ancho): 14cm/10cm/1cm
  • Composición interior: 100% Polyester
  • Composición exterior: 100 % PU
Marca

Anekke

Color

Azul

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COLECCIÓN ICELAND

Allí, donde el día y la noche se convierten en uno.Donde mi mirada y la montaña se fundieron. Donde los volcanes se visten con cicatrices de lava, las bahías son tierra de ballenas y las nieves eternas. Allí, en Islandia, el viaje comenzaba en mí misma. Un halo de viento frío tocó mi cara al pisar su tierra por primera vez. Todos los elementos se alineaban con una fuerza arrolladora: fuego y tierra. Lava y aire. Hielo y agua. Los glaciares se presentaban ante mí con un efecto hipnótico y sobrecogedor, haciendo que las palabas enmudecieran. Sentía mi corazón latir con fuerza, mientras me rodeaba aquello que debe ser el sonido de la inmensidad. El sol de medianoche y sus aguas turquesas me hicieron olvidar todo lo que no importa. Me hicieron darme cuenta del gran regalo que nos hace la madre naturaleza cada día, y que todo lo que necesito vive en mí. Sólo tengo que saber mirarlo. Mientras observaba el cielo tintarse con auroras boreales, las historias sobre elfos y hadas que habitan en sus
tierras verdes se convertían en nuevas páginas de mi diario de viaje. Y tocada por la belleza de lo salvaje y sus leyendas vikingas, comprobé cómo tradición y futuro se dan de la mano: porque la tierra importa y el futuro es nuestro. Y así recordaré siempre Islandia: como el frío más cálido del mundo. Como un escalofrío que recorre mi cuerpo con una fuerza vibrante. Oscuridad vestida de luces, viejas fábulas que siguen latiendo mientras el agua rompe en la piedra y el fuego ruge bajo los pies.
Allí, donde todo se reduce a lo único que importa, donde los glaciares fueron mi hogar y las llamas mi latido, en aquella vieja tierra de leyendas, me abracé a mi alma y volví a conectar. Porque así es Islandia: un oasis en mitad del mundo.